GRACIAS FLUVIP

Aunque no he sido nada juicioso con mis entradas busco documentar por lo menos aquellos hitos en mi vida que son en últimas los que me han ido construyendo hasta el día de hoy.

En mi última entrada comenté algo del aprendizaje que había traído para mi pertenecer a FLUVIP, la compañía que actualmente es líder en Influencer Marketing en Latinoamérica y el mercado multicultural de Estados Unidos.

Hoy quiero agradecer a aquella gran empresa que durante 3 años me trajo un sin número de aprendizajes, retos, trasnochos, peleas, y detalles que se transformaron en crecimiento. Y lo más importante fué que me trajo nuevas amistades.

En un comienzo fuimos pocos los que nos enlistamos en la batalla, y aunque el reto era inmenso, todo el Road Map se encontraba muy claro de alguna manera en la cabeza de Sebastián Jasminoy; un argentino con las agallas suficientes como para prometer siempre un poco más de lo que teníamos entre manos.

Él siempre ha tenido la certeza de que las metas sólo están hechas para ser sobrepasadas, es un gran visionario y un competidor innato.

En el equipo ya estaba “embalado”, Juan Ramírez, “el gordito gustador”, un paisa de Marinilla, Antioquia, que siempre tiene una analogía perfecta para todo, “You with him eat chicken”, y es que en su hoja de vida resaltaba el cargo de Sales Manager, y habiendo recorrido América, de Sur a Norte, acabado de salir de Yahoo y sin pelos en la lengua, era la pareja perfecta de Sebastián para que juntos hicieran que algo como FLUVIP empezará a vender lo necesario para poder crecer como se pintaba en un pedazo de papel.

La fórmula de socios en ese momento la completaba Julian Vargas, un maestro de corazón, una persona que como él mismo dice, más que experiencia busca gente con “corazón de dragón”, una persona metódica, tranquila, responsable y con un conocimiento técnico bastante elevado, y quien iba a ser mi guia para que eso que se vendía realmente funcionara.

Aunque al principio poco entendía con claridad lo que íbamos a hacer, comprendí que trabajar como socio de un equipo así, era una oportunidad que no podía dejar pasar y es bien sabido que “las oportunidades son como los amaneceres, si parpadeas te los pierdes”, así que guiado por mi intuición que es como he tomado las decisiones más importantes en mi vida, accedí a unirme en una propuesta que pronto se convertiría en el cisne negro que andaba buscando.

Aunque me sume como el cuarto socio-empleado, entré como el quinto en el equipo de trabajo, y conocí a Lina Pizarro, una gran profesional que jamás permitía que la operación parará, en todo donde la tecnología fallaba ella buscaba una solución alternativa, sin lugar a dudas, fue una pieza clave que me ayudó a entender que de todo lo urgente que había por hacer,  siempre existían un par de cosas que podían esperar (así fuera un par de horas).

En poco tiempo se sumó más talento, los siguientes al sumarse al equipo fueron, Eliecer Padilla, un influenciador carismático que nos empapo de todo lo que había detrás de los influenciadores y Nicolás Rojas, quien llego en un comienzo a organizar la casa desde el lado administrativo y luego se convertiría en el líder regional de operaciones, ese tipo de personas que siempre tiene puesta la 10.

Y fue así: entre promesas, hazañas, un mar de bugs y un sin número de requerimientos del mercado que FLUVIP comenzaba su camino para pasar de ser una startup Colombiana con 5 personas en el equipo de trabajo, a convertirse poco a poco, pero con un ritmo acelerado en una compañía internacional, con cerca de 80 empleados y ventas cercanas a los 10 millones de dólares en menos de 3 años.

FLUVIP me regaló crecimiento a nivel personal, técnico, directivo y de negocios. Además de la oportunidad de trabajar en una empresa global y multicultural, lo que me permitió conocer personas de otros países, ver nacer mercados, viajar y hasta vivir por un tiempo en Argentina y Brasil; experimentar no solo una, sino cuatro rondas de inversión de principio a fin, incluyendo la gran experiencia de participar en Wayra, ayudar a construir y dirigir un equipo de 15 personas de increíble talento y corazón de dragón…

En fin, un sin número de experiencias y aprendizajes que aunque quisiera condensar ahora, estoy seguro que no lo lograría.

Si hoy tratará de explicar qué llevó a FLUVIP al nivel donde esta, mi respuesta estaría compuesta por un conjunto de varias cosas, entre ellas:

  • Pedro Inchauspe. Un hombre de negocios, el angel investor que creyó en FLUVIP cuando era una idea, cuando estaba en el punto 0.
  • Un equipo AAA.
  • Trabajo duro, muy, muy duro.
  • Entender el mercado
  • Mucho temple
  • Prometer, alcanzar, superar, volver a prometer.
  • Y un poco de suerte.

FLUVIP fue sin lugar a duda la mejor experiencia laboral que he tenido hasta ahora, hoy me llena de orgullo saber que desempeñe un rol importante en a una compañía como esta, y si hoy estoy de regreso al ruedo, apostando de nuevo al emprendimiento, es porque espero estar en la capacidad de lograr algo tanto o más grande de lo que es hoy esta compañía.

Hoy me despido de FLUVIP, con una gran gratitud a todos y cada uno de los que hacen parte de este gran equipo, ya que de todos aprendí algo y sé que aparte de un buen puñado de conocimiento, me llevó más de una amistad. Ya lo único que resta decir es:

¡Gracias FLUVIP!

Sigue y comparte:
Facebook
Google+
http://vlaguzman.com/2017/04/07/gracias-fluvip/
Entradas creadas 6

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas relacionadas

Comienza escribiendo tu búsqueda y pulsa enter para buscar. Presiona ESC para cancelar.

Volver arriba